viernes, 25 de mayo de 2012

Esplendor 



"¿Cómo hace Murakami para ser al mismo tiempo cinematográfico y literario, inocente y entendido, metafísico y casual? ¿De dónde saca el talento?", "Advertencia: Murakami –al igual que los Beatles– produce adicción, provoca numerosos efectos secundarios y su modo de narrar tiene algo de hipnótico y opiáceo.", "Lo suyo posee la textura imposible pero verosímil de los mejores sueños.", "Es difícil precisar en qué consiste el encanto irresistible de Murakami sobre millones de lectores sofisticados. Leerlo es una experiencia estética no siempre traducible a concepto racionales." son muchas de las críticas que recibe este gran autor. Así podemos notar su magnificencia en el mundo. 

viernes, 11 de mayo de 2012

Si debo referirme a uno de los escritores que me han atrapado con sus palabras y sus historias, sería Haruki Murakami.

 Haruki Murakami a sido considerado una de las grandes estrellas literarias provenientes de Japón., superando su número de ventas tanto en su país como en el exterior cada día. Él, como muchos otros, fue influenciado por la literatura contemporánea norteamericana.

Nacido en Kioto, y con ambos padres enseñando literatura, Murakami desde muy pequeño tuve nexos con ésta, llegando de esta manera a estudiar literatura y teatro griego en la Universidad de Waseda (Soudai), donde conoció a a su gran amor y futura esposa, Yoko. 
Su mundo narrativo es surrealista y con un toque de humor, cargado con una sensualidad que logra ser belleza. 


Ha sido galardonado con varias premios, como el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka, entre otros.
Todo gracias a grandes novelas como "Crónica de un pájaro que da cuerda al mundo", "Sputnik, mi amor", "Kafka en la orilla", y la muy conocida "Tokio Blues". Esta última fue la que convirtió a Murakami en un ídolo japonés de masas  por parte de los jóvenes japones, cosa que en su minuto no le agradó para nada. Muchos de sus seguidores recibieron la obra como desviación del típico texto de Murakami, de su estilo. 


Pero aunque ellos piensen esto, no podrán nunca opacar el encanto de su prosa.